Ana Mula visita la primera vivienda compartida para mayores con escasos recursos de Fuengirola

Estará dirigida a personas empadronadas en la ciudad
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Un paso más; un avance importantísimo para la puesta en marcha de un proyecto ilusionante para el equipo de gobierno de Fuengirola. Y es que la alcaldesa Ana Mula ha visitado junto al concejal de Servicios Sociales, Francisco José Martín, la primera vivienda compartida de titularidad municipal que se pondrá a disposición de personas mayores con escasos recursos en unos meses, una iniciativa con la que se quiere dar respuesta a aquellos que más lo necesitan, ya que se trata de una medida de carácter social. Para ello será necesario que esté en vigor el reglamento que está en fase de aprobación y que permitirá controlar el proceso y los parámetros de acceso a estos pisos, así como algunas normas de convivencia. Éste primero está en pleno centro de la ciudad, cuenta con espacio para al menos dos personas, con habitaciones individuales y zonas comunes, como la cocina, el baño y el salón.

"Es un servicio que comenzamos a idearlo después de una visita, como ya comenté, de una persona mayor que reunía perfectamente los requisitos para poder ser usuaria de este tipo de viviendas. Así que acogimos este proyecto con muchísima ilusión, y hoy ya ve la luz en esta primera vivienda que visitamos", ha explicado Mula, destacando que "está perfectamente acondicionada y amueblada con calidad y gusto. Se ve muy acogedora. Así que espero que en cuanto se publique en el BOP y se apruebe de forma definitiva el reglamento necesario para el control de proceso y el acceso, pueda ser utilizado por esos mayores que lo necesiten".

Así pues, la fórmula de Viviendas Compartidas se presenta, ante la necesidad de un alojamiento alternativo para estas personas, en una tendencia a adaptar el recurso a la necesidad y no al contrario. Serán alojamientos en los que un grupo de personas, preferentemente las incluidas en el colectivo de "mayores" o personas con discapacidad, que disfrutan de un grado aceptable de independencia personal, eligen vivir en régimen de autonomía, aunque bajo la tutela y/o asistencia técnica de una entidad pública, en este caso del Ayuntamiento.

En especial, los alojamientos compartidos están concebidos para aquellas personas mayores de 65 años de edad que lo precisen y cuyo perfil y características se reflejan en reglamento. Por norma general se dirigirán a fuengiroleños que se encuentren en un estado físico y psíquico que no necesita de apoyo externo, tengan dificultades para mantenerse en su vivienda por deterioro de la misma o problemas de convivencia, o que sean obligados a abandonarla o no dispongan de recursos económicos, familiares y/o sociales, etc.

Cada usuario contará con una habitación individual o en el caso de las parejas, podrán compartirla. Eso sí, tanto el salón, como los baños o la cocina serán considerados como zonas comunes, por lo que los "compañeros" deberán compartir esos espacios. Además el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) se encargará de las labores generales de limpieza de las viviendas.

"Nosotros tenemos mucha ilusión en este proyecto que hoy es ya una realidad con esta vivienda a la que le seguirán las del edificio de la calle Salvador Rodríguez Navas, que está ya muy avanzado el estado de obra y en pocos meses se podrá también poner a disposición de estos mayores que lo necesiten y reúnan los requisitos. Esperemos que tenga mucho éxito esta novedosa y pionera propuesta municipal", ha indicado la regidora.

Entre los requisitos establecidos en el reglamento para acceder a este programa destaca que el solicitante deberá mayor de 65 años, mientras que los menores podrán acceder a una plaza cuando tengan una relación de matrimonio o similar, o de parentesco hasta el segundo grado, con otro/a solicitante de 65 o más años; ser jubilado o prejubilado, o persona que tenga reconocida una discapacidad que le permita realizar las actividades básicas de la vida diaria de forma independiente, siempre que éstos tengan 50 o más años y haya disponibilidad de plaza; ser natural o estar empadronado con tres años de antigüedad inmediatamente anteriores a la presentación de la solicitud en Fuengirola; no sufrir enfermedad infecto-contagiosa; que puedan desplazarse por sí mismos; que puedan responsabilizarse de su propia medicación (cuando lo precisen).

En este sentido, Ana Mula ha hecho hincapié en que "este tipo de viviendas irán destinadas a esas personas que siendo de la ciudad o residiendo ya en la misma tienen dificultades para acceder a un arrendamiento porque la cuantía de sus pensiones no les llega para cubrir ese coste del alquiler más lo que supone vivir en ella. Por lo que se pretende es prestar ayuda a esas personas que tienen dificultades y que ya no tienen posibilidad de buscar un trabajo". Así los interesados deberán acudir a la concejalía de Servicios Sociales para solicitar más información o presentar la solicitud una vez se abra el plazo de gestión.

Además, también en el reglamento se estipula que los usuarios no deben disponer de familiares directos que puedan atender las necesidades de alojamiento de la persona solicitante. Y en el caso de disponer de éstos, acreditar las causas por la que no se pueden hacer cargo de la misma ante la Comisión Técnica. Si uno de los miembros falleciese y el otro cumple con los requisitos establecidos, éste/a mantendrá la condición de beneficiario/a del servicio. Los usuarios deberán abonar hasta un 25% de sus pensiones hasta un máximo de 150 euros, aunque esto puede cambiar una vez que se determinen quiénes son los usuarios que se benefician de la iniciativa.

Antes de concluir, ha avanzado que "ahora mismo estamos en fase de publicación del reglamento en el Boletín Oficial de la Provincia, de presentación de alegaciones, que es posible que haya alguna, y si no las hubiese, sería la aprobación definitiva y ya entraría en vigor. Así que creo que si todo sigue su curso, en un mes o así podremos estar en condiciones de abrir el plazo de presentación de solicitudes en Servicios Sociales".