
José María Córdoba es un artista afincado en la Costa del Sol desde 1981, con un trabajo profundamente marcado por la figuración, que tomará a partir de los años 90 la deconstrucción como base de su análisis. Con independencia de la técnica empleada, el autor deconstruye las formas fusionando fragmentos de la realidad con otros de su invención. A diferencia de series más antiguas, deudoras del cubismo y el futurismo, sus estudios de cabezas ya no son reflejo de una realidad que se antoja poliédrica, sino que presentan un juego de formas, estructura y color que alude al mundo fractal: cada plano de color tiene recursos propios, llevan la esencia del todo. Un enfoque metafísico que no quita lugar a la espontaneidad, al carácter lúdico en cada uno de sus trabajos, Córdoba establece relaciones no exentas de ironía a través de elementos como la sonrisa, la corbata, la pajarita o la máscara –un guiño este, por otro lado, a un tema muy del gusto del artista desde su estancia becada en Italia, el de la commedia dell´arte-.
